martes, 18 de diciembre de 2012

Yo sólo quería bailar ...


Tan solo quería salir a la pista a bailar, como los cisnes lo hacen en el agua, volar por un segundo en la inmensidad de un mundo, que al fin tenía un sitio para mi, por eso me arme de valor, ate mis zapatillas y deje que la música me llevase, 5 segundos tardaron mis pies en caer, primero uno con un requiebro un tanto raro, el siguiente paso yacía en el suelo, sin moverme, sin sentir, por un segundo había volado y ya ves ahora, seguía viva pero sin el sabor del aire en mis pies… mundo de grillos atroz, que empezaron a silbar sin dejarme hablar…

Han pasado 7 años desde ese momento, ese largo momento, donde el mundo se paro por un segundo, las manecillas, seguían quietas en el minuto 22 de aquel día, que todos ganamos un ángel y perdimos algún que otro cromosoma…

Loco este mundo, que deja aun sin saberlo, a una loca como yo, suelta en mitad de la marea, para que llene de risas y alientos, almas en pena, salas vacías, paredes cuarteadas de una y otra vez el mismo discurso, y yo buscando un camino y este intentando perseguirme, una sonrisa un sorbo de paz a media tarde, un beso escondido que no encuentra su postal…

Sigo buscando unas letras, que lleven mi nombre atado, busco el cordel que al fin tenga la pregunta a una respuesta que a veces hayo y otras tantas pierdo porque soy una despistada, guardo demasiadas cosas y tiro bastantes pocas… quiero aquella vela a la que pedí, un deseo una noche de verano, aquel aire que guarda el secreto, conseguí guardarlo en una botella que tire al mar  y aun anda vagando por este loco mundo…

Nos mirábamos sin buscarnos, nos encontramos sin pensarlo y ahora cada uno de los dos, en mundos paralelos que apenas se tocan, buscan una melodía que nos vuelva a encontrar, esa canción que sonaba hace 7 años cuando volé en esa pista de baile, donde las miradas eran todas mías, donde cada movimiento era tan perfecto que el tintineo de una gota en una hoja no hacía que cayera mi concentración…

Se ha rota esa hoja, ese papel con un bonito cuento, lleno de historias maravillosas, se ha quemado pero hoy, el viento volvió a mi puerta y trajo uno a uno los pedazos del cuento, unas zapatillas, una canción, un sueño …. Luciérnagas aparecieron en mi puerta, iluminando el camino a la pista… volar bailando de nuevo, como si fuera la primera vez que veo ese foco, ese escenario, esa silla con mis zapatillas colgando…

Yo solo quería bailar…